El phishing suplanta a alguien para obtener accesos, datos o dinero. Puede usar conversaciones reales y webs convincentes, sin faltas de ortografía.
Qué le pide hacer
- Iniciar sesión: una alerta falsa lleva a un acceso suplantado.
- Autorizar un pago: un supuesto reembolso pide códigos o aprobaciones.
- Conectar una app: un documento compartido exige permisos sobre su cuenta.
- Ejecutar comandos: una falsa verificación ClickFix intenta que instale malware.
Comprobarlo fuera del mensaje
- Abra la app o dirección habitual. Compruebe allí el aviso, sin el enlace recibido.
- Confirme por un contacto conocido. Verifique cambios de pago y accesos urgentes.
- Lea el dominio completo. HTTPS cifra la conexión; no acredita a la empresa.
- No apruebe solicitudes inesperadas. Un OTP o código de recuperación no cancela accesos ajenos.
MFA y passkeys: protección con límites
Active MFA y prefiera passkeys: vinculan el acceso al servicio correcto. Otros métodos pueden sufrir retransmisión y robo de sesión. Las passkeys no frenan malware que abuse de sesiones abiertas.
Qué hacer según lo ocurrido
- Solo abrió la página: ciérrela, revise descargas y permisos; no asuma infección.
- Entregó una clave: cámbiela desde otro dispositivo confiable, cierre sesiones y revise recuperación y aplicaciones autorizadas.
- Autorizó dinero: contacte enseguida a la entidad y guarde comprobantes.
- Ejecutó algo: siga la guía de análisis. En un equipo de empresa, avise a sistemas antes de limpiar.
Una capa adicional
Browser Guard puede bloquear destinos peligrosos; compruebe la operación dentro del servicio. Si el correo distribuye archivos maliciosos, hablamos de malspam, no de simple publicidad.
