Revisar primero qué consume recursos. La limpieza ayuda con el espacio; un disco mecánico o poca RAM pueden requerir otro cambio.
1. Medir el consumo
- Abrir Administrador de tareas: Ctrl + Mayús + Esc.
- Ordenar Procesos por CPU, Memoria o Disco durante la lentitud.
- Cerrar una aplicación reconocida innecesaria y comparar. No finalizar procesos del sistema a ciegas.
2. Actualizar y reiniciar
- Windows 11: Configuración → Windows Update → Buscar actualizaciones.
- Windows 10: Configuración → Actualización y seguridad → Windows Update. Comprobar cobertura ESU: terminó el soporte general.
Reiniciar cuando se solicite. Para fallos de hardware, consultar drivers del fabricante o Opciones avanzadas → Actualizaciones opcionales en Windows 11.
3. Reducir el inicio
- En el Administrador de tareas, abrir Aplicaciones de inicio —Inicio en Windows 10—.
- Seleccionar una app prescindible y elegir Deshabilitar.
- Conservar seguridad y componentes necesarios; reiniciar para comparar.
4. Recuperar espacio
- Temporales:
- Configuración → Sistema → Almacenamiento → Archivos temporales.
- Revisar categorías y elegir Quitar archivos. Conservar Descargas personales y la instalación anterior si hace falta volver.
- Sensor de almacenamiento:
- Desde Almacenamiento, revisar frecuencia y plazos de Papelera/Descargas.
- Elegir Ejecutar Sensor de almacenamiento ahora; en Windows 10, Configurar Sensor de almacenamiento o ejecutarlo ahora → Limpiar ahora.
- Liberador clásico:
- Buscar Liberador de espacio en disco y seleccionar unidad.
- Revisar categorías; Limpiar archivos del sistema amplía opciones. Confirmar Aceptar → Eliminar archivos.
5. Desinstalar lo innecesario
Windows 11: Configuración → Aplicaciones → Aplicaciones instaladas → menú del programa → Desinstalar. En Windows 10: Aplicaciones y características. Identificar editor y función, incluidas las pruebas preinstaladas.
6. Aligerar el navegador
Cerrar pestañas y revisar chrome://extensions, edge://extensions o about:addons. Browser Guard puede reducir anuncios. Borrar caché por fallos o espacio, separándola de cookies; reservar el reset para problemas persistentes.
7. Revisar indicios de malware
Ante ventanas o cambios tras instalar algo, seguir la limpieza con Malwarebytes; añadir AdwCleaner ante adware/PUPs en Windows.
8. Valorar SSD y RAM
Cambiar HDD por SSD suele mejorar equipos antiguos. Ampliar RAM si se satura. Comprobar compatibilidad y backup; ante errores del disco, respaldar primero.
9. Revisar energía
Windows 11: Configuración → Sistema → Energía y batería → Modo de energía. Windows 10: plan de energía. Mayor rendimiento puede aumentar calor y consumo.
10. Elegir herramientas
PC Manager y CCleaner permiten limpiar temporales. Revisar selecciones; evitar limpieza del registro. Repetir la tarea inicial para comparar.
